Con el aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor debido al
cambio climático, proteger nuestra salud se ha vuelto una prioridad absoluta.
En España, el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas 2026 establece
medidas clave para reducir el impacto de las altas temperaturas en la
ciudadanía.
¿Quiénes deben tener más cuidado?
Aunque el calor nos afecta a todos, existen grupos de mayor riesgo que
requieren especial vigilancia:
Personas mayores: Especialmente los mayores de 75 u 80 años,
quienes tienen reducida la sensación de sed y la capacidad de
termorregulación.
Población infantil: Lactantes y menores de 4 años, debido a su mayor
proporción de agua corporal y patrón de sudoración diferente al de los
adultos.
Enfermos crónicos: Personas con patologías cardiovasculares,
respiratorias, diabetes u obesidad mórbida.
Mujeres gestantes y personas que trabajan al aire libre.
La hidratación: tu mejor defensa
La regla de oro es beber agua y líquidos con frecuencia, incluso si no se
siente sed y con independencia de la actividad física que se realice.
Se recomienda una ingesta media de 2 litros diarios (unos 7 u 8
vasos).
Evita bebidas con alcohol, cafeína o mucho azúcar, ya que pueden
favorecer la deshidratación.
Prioriza comidas ligeras como frutas (sandía, melón) y verduras que
ayuden a reponer sales minerales.
Recomendaciones en el hogar y la calle
En casa: Mantén las persianas bajadas y los toldos echados durante el
día en las fachadas expuestas al sol; ventila solo por la noche o a
primera hora de la mañana.
En el exterior: Evita salir en las horas centrales del día (generalmente
entre las 11:00 y las 17:00 h). Si debes salir, busca sombras, usa ropa
ligera de algodón y colores claros, y no olvides sombrero y gafas de sol.
Seguridad vital: Nunca dejes a nadie dentro de un vehículo
estacionado y cerrado, ni siquiera por unos minutos; la temperatura
interior puede subir mortalmente en poco tiempo.
Cómo reconocer el peligro y actuar
Es vital distinguir entre dos situaciones:
- Agotamiento por calor: Se manifiesta con sudor abundante, debilidad,
mareos, náuseas y dolor de cabeza. Qué hacer: Ir a un lugar fresco,
aflojar la ropa, beber agua a sorbitos y aplicar paños húmedos.
Golpe de calor (Emergencia médica): Ocurre cuando el cuerpo supera los 40
°C y pierde el control térmico. La piel está caliente, roja yseca (sin sudor), hay
confusión o pérdida de conciencia. Qué hacer: Llama inmediatamente al 112.
Mientras llega la ayuda, refresca el cuerpo de la persona con agua fría o toallas
húmedas en un lugar sombreado.




